Si tu creencia no te favorece, cámbiala por otra!

Cada pensamiento trae una carga emocional que puede hacernos sentir bien o sentir mal. Dependiendo de la calidad de mis pensamientos podré estar bien o vivir en un malestar – estar mal – permanente. La calidad de mis pensamientos se define en términos de “me lleva a ser más feliz” o “me mantiene en mi malestar”.

Bien es verdad que la calidad de mis pensamientos está extremadamente influida por la creencia que me lleva a responder Si o No a las preguntas

Me merezco ser feliz?
Es posible ser feliz?
Es posible ser feliz pero yo no puedo serlo?

Por ello, el trabajo con mis creencias es fundamental para llegar a conseguir la eficiencia y armonía mental que llevan al bienestar – al estar bien.

Pero en este momento me ocupa proporcionarte un enfoque y una ayuda, no para resolver la parte emocional que carga tu pensamiento, sino para darte una solución inmediata con un gran potencial para generar cambios positivos.

El pensamiento es una información que viaja de la forma más rápida y directa de un punto a otro. Se comporta cómo un coche. Si el coche dispone de una autopista de seis vías, lógicamente llegará mucho antes a su destino. Eso pasa con los pensamientos negativos recurrentes que, a fuerza de repetición, han construido una autopista neuronal de seis vías.

Cambia tu forma de pensar

No puedes controlar los pensamientos que te vienen a la cabeza
pero puedes decidir si se quedan. Sophie Hardy

Abandona la idea de desear no tener ese tipo de pensamientos, eso ya pasará en su momento, pero es prematuro y necesitas practicar el buen manejo de tus pensamientos, igual que un guitarrista necesita practicar con su guitara para poder tocar música. Para poder crear los cambios que te llevarán a una eficiencia mental, permite que llegue el pensamiento pero no permitas que se quede.

Si no te gusta, cámbialo

Para cambiar de un tipo de pensamiento a otro más favorecedor, tienes varios recursos, por ejemplo

  • El pasado. Evoca algún recuerdo agradable, dedica tu atención a recrear detalladamente ese recuerdo.
  • El futuro. Conecta con esa parte de ti que desea algo e imagina algún episodio que te haga feliz. Recréate con todo lujo de detalles.
  • El presente. Focaliza consciente-mente la atención plena en la respiración o las sensaciones del cuerpo, presta atención desde varias perspectivas, observa, siente.

Es también eficaz y liberador permitir que ese pensamiento se exprese libremente, con toda su carga negativa, pero introduciendo un pequeño cambio que actuará como germen de otros cambios. Lo llamo:

Revocación de condena. Se trata de que consigas revocar esas condenas auto impuestas que te dicen No consigo encontrar trabajoNo puedo tener hijosNo consigo encontrar el amor. Es tan fácil cómo agregar “por ahora” o “de momento” o “Aún”. No he encontrado trabajo por ahora – No tengo hijos de momentoAún no he encontrado el amor. Y salir de la fatalidad auto impuesta.

Liberación plenaria. Se trata de dejar de generalizar situaciones negativas que cierran cualquier atisbo de esperanza. Siempre pierdoNunca consigo lo que quiero – Siempre me regañas – Nunca me demuestras que me amas. Prueba a anteponer “Casi” a todos esos “Siempre/Nunca”. Casi siempre pierdo – Casi nunca consigo lo que quiero. Casi siempre me regañas. Casi nunca me demuestras que me amas. Y abrir la puerta a una posible solución.

Ahora, solo te queda practicar..  Sophie Hardy

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *