Constelaciones Familiares – Constelaciones Personales
Terapia transgeneracional sistémica
Las constelaciones familiares fueron inicialmente creadas como terapia familiar por Bert Hellinger, sacerdote cristiano, pedagogo, filósofo, teólogo y psicoanalista junguiano, cuando vivió como misionero entre los zulús de Sudáfrica. Él mismo dice que fue con la arrogancia del misionero cristiano a salvar a los salvajes que finalmente lo salvaron a él.
Profundamente transformado, a su vuelta combinó sus conocimientos con los métodos de la terapia sistémica y familiar, la dinámica de grupo y el análisis transaccional, inspirándose de la fenomenología y de las tradiciones africanas para ofrecer una terapia tan completa que ha trascendido el ámbito de la familia para influir significativamente en la evolución de todas las terapias y técnicas psicológicas modernas.
Las constelaciones familiares se basan en que todo en el universo está organizado en sistemas en permanente busca de equilibrio. La familia es un sistema, es decir, es un grupo de elementos o miembros combinados que forman un todo y se mueven o trabajan juntos. Los sistemas operan dentro de otros sistemas. Hay sistemas físicos, sistemas energéticos y sistemas mentales. Todos están interconectados e interactúan permanentemente unos con otros. Todos influyen y reciben influencias.
La persona es un sistema formado por otros sistemas como el del cuerpo, de la mente y de la energía, que contienen a su vez otros sistemas. Este sistema humano es un elemento dentro de otro sistema, el de la familia, que forma parte de otros sistemas como el país, la religión o la clase social.
Todos los sistemas operan según un orden natural también llamado “leyes del sistema” que persigue siempre el equilibrio en las relaciones que mantienen sus elementos y también en las relaciones que los sistemas mantienen unos con otros. Cuando alguna o varias de estas “leyes” son transgredidas, ocurren desequilibrios en el sistema que afectan a determinados elementos en particular y a todo el sistema en general.
Las Constelaciones Familiares
Resuelven bloqueos y sufrimientos heredados.
Abordan los traumas del sistema familiar.
En el contexto sistémico, el inconsciente de la familia es nuestro primer sistema de influencia. Un amor inconsciente o “lealtad ciega” nos une ineludiblemente a su historia.
La epigenética ha abierto la comprensión científica de los vínculos inconscientes que nos unen a los antepasados y sus experiencias y traumas: el “inconsciente heredado” de una familia influye en cómo las experiencias de generaciones pasadas afectan el comportamiento, las emociones y las respuestas biológicas de los descendientes sin que necesariamente esto esté codificado en el ADN como mutaciones genéticas.
Al hablar de inconsciente heredado, la ciencia acepta que existe un campo de información familiar del que se nutre el inconsciente personal y que tiene la capacidad de activar o desactivar la expresión de los genes. Es decir, que tiene la capacidad de alterar la salud física, el equilibrio mental, la estabilidad emocional y también las decisiones que afectan al destino de la persona.
Esto se traduce en patrones de sufrimiento y bloqueos que se repiten a lo largo de las generaciones.
Muchos bloqueos, disfunciones y sufrimientos, no dependen de la historia personal sino que manifiestan los traumas en la historia de la familia.
Estas dificultades están arraigadas en acontecimientos del pasado de la familia que no han sido resueltos. Manifiestan una “lealtad familiar” que quiere que una generación retome de forma inconsciente los conflictos sin resolver de las generaciones anteriores.
Por amor a nuestra familia y con el fin de restablecer el equilibrio en nuestro sistema familiar, tomamos sufrimientos, deudas, culpabilidades o destinos trágicos que nuestros antepasados no han asumido.
La familia es un sistema vivo, más allá del tiempo y el espacio, cuyos miembros son interdependientes.
Unos lazos inconscientes nos unen a todos los miembros de nuestra familia, incluso a los que no hemos conocido o de los que no hemos oído hablar, y especialmente a aquellos que han sufrido un destino difícil. Estos lazos nos influyen y generalmente nos dominan.
Esto es el origen de los problemas, los conflictos, los sufrimientos e incluso de las enfermedades que nos encontramos a lo largo de nuestra vida. Son bloqueos y dificultades que no se pueden resolver con el esfuerzo personal porque pertenecen al inconsciente de la familia.
Es necesario:
- Aplicar el enfoque sistémico para conocer la verdad sutil detrás de lo aparente;
- Restablecer la armonía del sistema según las leyes que presiden el orden natural en el universo;
- Restaurar los equilibrios en las relaciones que mantienen los miembros de la familia.
Las Constelaciones Personales
Resuelven bloqueos y sufrimientos adquiridos.
Abordan los traumas del sistema personal.
Si bien una constelación familiar busca devolver la armonía de la familia, una constelación personal se enfoca en el sistema personal revelando cómo se relacionan los diferentes aspectos de la personalidad y cómo se expresan los desequilibrios en los sistemas físico, mental y emocional de la persona.
En lugar de observar patrones que se repiten en la familia a lo largo de varias generaciones, la constelación personal revela las dinámicas que operan en las relaciones que mantienen los diferentes aspectos de la personalidad y muestra las emociones y creencias que mantienen el sufrimiento.
La constelación personal genera cambios positivos en las creencias que uno mantiene sobre sí mismo y sobre el mundo y propicia la armonía interior. Esto tiene un impacto profundo y también permite sanar la manera de relacionarse con otros aspectos de la vida como la salud, el amor, el dinero o el éxito.
Aquí, el sistema al que se devuelve la armonía es el de la persona, pero el efecto sanador alcanza a todo el sistema familiar que es la primera influencia en las creencias personales. En el campo de información no existe ni el tiempo ni el espacio. Todo lo que afecta a un solo elemento afecta al sistema en su conjunto en pasado, presente y futuro.
Por sus comprobados beneficios, hoy en día se ha ampliado el campo de acción de las constelaciones para identificar y resolver patrones y cargas ocultas en las relaciones de cualquier ámbito imaginable: en la empresa (especialmente si es familiar), bloqueos con los estudios, encrucijada vital o decisión crucial, por ejemplo.
Es necesario:
- Aplicar el enfoque sistémico para conocer la verdad sutil detrás de lo aparente;
- Restablecer la armonía del sistema según las leyes que presiden el orden natural en el universo;
- Restaurar los equilibrios en las relaciones que mantienen los aspectos de la personalidad.
Modalidades
- En grupo
- Individual presencial en Madrid
- Online
Preguntas frecuentes
El trabajo con constelaciones revela, mostrando sus dinámicas ocultas, los enredos, traumas, secretos y desórdenes con los que cargamos inconscientemente por nuestra herencia psíquica.
La realidad, vista y aceptada, es liberadora porque disuelve las implicaciones que resultan de lealtades inconscientes (amor ciego) y abre paso al equilibrio y a la reconciliación.
Desde la aceptación de lo que es, sin juicios ni condena, se pueden deshacer los lazos invisibles que atan al sufrimiento, al fracaso o a la enfermedad.
Se puede entonces intervenir para aliviar la carga de quien consulta y devolver el equilibrio al sistema en su conjunto.
Una constelación es la representación de un sistema (familiar, personal, corporal, laboral, etc..) por medio de una imagen configurada mediante personas u objetos. Esa imagen habla al inconsciente en su propio lenguaje, el de las imágenes o metáforas, prescindiendo de los filtros y distorsiones de la mente consciente presa de sus creencias.
Durante la constelación, surge una imagen de las dinámicas ocultas que presiden las relaciones entre los miembros/elementos del sistema planteado. Estas dinámicas muestran los desórdenes en el sistema y los desequilibrios existentes en las relaciones entre sus miembros. Quedan revelados los aspectos pasados por alto, rechazados u ocultos en el sistema y las leyes del orden natural de los sistemas que han sido infringidas.
Aquello que nos lleva a sufrir se muestra y se puede intervenir para devolver la armonía al sistema y soltar los lazos inconscientes que nos mantienen en el dolor.
Existen diferentes alarmas que indican claramente que la Constelación y su enfoque sistémico son la terapia más adecuada y eficaz. En primer lugar, están los patrones de situaciones que se repiten a lo largo de generaciones:
Antecedentes familiares portadores de carga sistémica:
- Familia recompuesta, divorcio, separación
- Crimen, abuso sexual, violencia
- Orfandad, adopción
- Separación temprana de uno de los padres
- Abortos, muertes en edad temprana
- Mala relación con familiares cercanos
- Guerra, genocidio, emigración, exilio
- Abandonar o ser abandonado
- Muerte temprana (antes de los 25 años aprox.)
- Enfermedad crónica, grave o mental
En segundo lugar, están las situaciones vitales en las que, por mucho esfuerzo personal, no conseguimos los cambios deseados. Éstas se pueden dar a nivel personal o profesional en cualquier ámbito:
Situaciones personales:
- Toma de decisiones, encrucijada vital, duda existencial
- Celos y desconfianza, miedo a ser abandonado o a perder
- Relaciones familiares con padres, hermanos e hijos (incluyendo hijos adoptados, abortos, hijos anteriores de la pareja, etc.)
Decirle un “te amo” telefónico a un ser querido significa esencialmente lo mismo que darle un abrazo. El amor es transmitido y recibido por ambos. El amor es energía, y la energía no está sometida a las leyes del tiempo y el espacio.
En una sesión a distancia, la intención, la energía y las herramientas terapéuticas están completamente disponibles y actúan igualmente. La ausencia de presencia física no impide ni merma en ningún caso la eficacia de la terapia.
He atendido por videoconferencia a personas desde Canadá hasta América del Sur, en África y en toda Europa. Todas han valorado positivamente la calidad de nuestra sesión y han manifestado cambios positivos como si hubieran venido a mi consulta.
Además, las sesiones a distancia permiten una mayor comodidad, ya que eliminan muchos factores que obstaculizan la terapia, como la falta de tiempo, las dificultades en el transporte o las distancias.