meditacion

Poderosas razones para meditar

No hablo desde la creencia sino desde la experiencia. Todo empezó hace unos 30 años cuando empecé a meditar en el seno de un grupo formado por mi querida Elsa Recatero, icónica figura del yoga en España. Durante meses, procuré parar mi mente durante una hora. Conseguía momentos de ausencia, a menudo de somnolencia, pero no llegué a alcanzar ese estado de elevada consciencia desde la observación del que hablan y, a fecha de hoy, no lo he conseguido.

No soy una iluminada, solo una practicante – lenta pero segura – que va a compartir contigo sus trucos para recoger los múltiples beneficios de una práctica absolutamente recomendable y asequible a todos. Practicar la meditación te lleva a recorrer un precioso camino en el que cada experiencia es un regalo que te lleva a conseguir un tesoro…

Por ello, sigo meditando de muchas formas posibles, a mi ritmo, y cosechando las bondades de mi constancia. También tengo una relación permisiva con ella. Aunque no concibo hacer terapia sin haber meditado antes, puedo pasar días de ajetreo o de ocio y no “meditar formalmente”. En efecto, incorporo de forma natural pequeños espacios meditativos a lo largo del día. Por ejemplo, dedico unos segundos a sentir mi cuerpo o mi respiración. Esos pocos segundos bastan para conectarme instantáneamente con el estado meditativo y generar rápidamente sus efectos.

Entretanto, me alegra presentarte mi personal perspectiva y mis trucos para incorporar a tu vida, como parte de tu higiene vital, múltiples formas asequibles y fáciles de practicar la meditación.

Este que te muestro es un camino amigable y muy gratificante si decides recorrerlo.

que es la meditacion

EFECTOS

Hay infinidad de literatura, estudios y testimonios que avalan los alcances maravillosos de la meditación sobre todos nuestros ecosistemas personales (conciencia, energía y biología) en lo poco que sabemos aún de ellos.

  • Reduce el estrés
  • Controla la ansiedad
  • Promueve la salud física, mental y emocional
  • Mejora la autoconciencia
  • Alarga la capacidad de atención
  • Parece reducir las pérdidas cognitivas relacionadas con la edad
  • Genera amabilidad
  • Ayuda con las adicciones
  • Mejora el sueño
  • Ayuda a controlar el dolor
  • Disminuye la presión sanguínea
  • Está al alcance de tod@s

Es fácil comprender porque, cada día, se alzan más voces autorizadas en todos los estamentos de la sociedad para recomendar la meditación como práctica habitual generalizada y a todas las edades.

 

DISTANCIA CON LA MENTE > DISTANCIA CON LOS PROBLEMAS

Meditar es conseguir distanciarte de tu mente para comprender que ella no lo es todo. Eres mucho más que tus pensamientos. Tú no eres tu mente igual que no eres tú rabia, tu miedo o tu culpa.

La teoría te pide focalizar tu atención en no pensar y, cuando ocurre, en ver pasar tus pensamientos desde la distancia hasta volver a no pensar. Puede resultar muy complicado. En primer lugar, porque la mente no soporta que lo digan que no. “No hagas esto” es la orden para que entienda que es bueno que lo haga. Luego, el miedo a fracasar o el ansia por conseguir la quietud mental suele exacerbar pensamientos confusos o recurrentes que pretenderás rechazar y cuanta más fuerte sea tu voluntad de rechazo, más fuerte será su poder de atracción. Este proceso interno que pretende “parar” la mente puede resultar profundamente frustrante y generalmente lleva a abandonar su práctica.

Te lo han contado mal

Si. Te han presentado la meditación como una práctica espiritual para acallar al Ego (la mente) y poder alcanzar la iluminación. Pero no tod@s estamos llamados a iluminarnos. Y desde luego, nuestro pequeño y temeroso Ego no va a permitir que le ignores, le rechaces o le hagas callar sin dar guerra. En este primer propósito puedes creer que lo has intentado y que la meditación no es para ti. Te tranquilizo, es para ti. Y además es mucho más fácil y tiene mucha más utilidad práctica de lo que crees.

La teoría también te indica que te relajes … mientras intentas parar tu mente que no colabora en absoluto. Relajarse es otro “reto” que plantea la meditación y otro factor elevado de abandono. Con mi enfoque y mis trucos, la relajación es algo que obtendrás cada día más fácil y rápidamente, a medida que vayas practicando.

LO DIFICIL > FACIL

En realidad, el único obstáculo serio que vas a encontrar tiene que ver con la constancia. Todo lo demás es fácil … porque existe un truco infalible Me lo han estado revelando de todas las formas y en todos mis canales posibles: Me lo han dicho, declamado y cantado, me lo han enseñado en mis formaciones, lo he leído en muchas partes… ¡Está por doquier! Pero no prestaba atención…Es irónico…

¡Atención, atención!

Mi primera clave: No intentes parar la mente. Solo llévala a estar enfocada en otros procesos personales en los que ella puede descansar y ser espectadora.

Todo lo que tienes que hacer es manejar tu capacidad de atención. Se llama atención plena y no se trata de poder manejar tus pensamientos, sino de ejercitarte y experimentar en tu capacidad de atención. De hecho, los últimos avances en salud mental de la neuropsiquiatría están basados en la capacidad de atención como factor clave en los mecanismos de gestión de una mente “sana”.

Si tienes angustia, la meditación te llevará a prestar atención al presente en lugar de llevarte al doloroso pasado. Si, por el contrario, padeces ansiedad, la meditación te permitirá mantenerte en el presente en lugar de disparar tus pensamientos hacia el futuro. Si sufres por tus pensamientos negativos, la meditación te enseñará a prestar atención a los pensamientos positivos que sí te ayudan y te refuerzan.

Recuerdo este cuento en el que un abuelo le dice a su nieto:

  • En mí, pelean dos lobos. Uno es rabia, miedo, envidia y el otro es amor, compasión y justicia.
  • ¿Cuál de los dos ganará abuelo?
  • El que yo alimente.

Tu capacidad para enfocar y mantener tu atención es la clave y no requiere habilidades especiales sino constancia.

Ahora voy a mostrarte cómo hacerlo en la práctica

como meditar

 

MIS TRUCOS PARA EMPEZAR

Escuchar meditaciones guiadas. Es la forma más sencilla de iniciarte porque solo necesitarás escuchar. Muchos profesionales las ofrecen en sus páginas y, en la mía entre otras propuestas terapéuticas, también podrás encontrarlas. Además hay muchas propuestas en formato video en YouTube incluyendo las mías que voy ofreciendo en mi nuevo canal.

Meditación activo alerta

Practicar Yoga, Tai Chi, Pilates, pero también cualquier actividad física que combine focalizar la mente – consciencia plena – con actividad física. Realizar cualquier actividad física de forma consciente, también ofrece muchos efectos de la meditación y a los beneficios físicos y mentales se suma la de adquirir y potenciar la habilidad de focalizar la mente.

Practicar la meditación por tu cuenta

Si eres une persona propicia al desaliento, necesitas iniciarte de la manera más fácil, eficaz y rápida que conozco. Simplemente, sentir tu cuerpo. Observar sus distintas partes y su totalidad, prestando atención a la información que te proporcionan tus sentidos y sensaciones. Se trata de estar el mayor tiempo posible ocupándote en sentir los diferentes y variados mensajes que recibes de tu cuerpo y de sus diferentes elementos. Naturalmente, al principio te podrías llegar a dormir, aunque si ocurre no dejaría de ser una excelente ayuda para el insomnio o, como poco, condicionaría una buena forma de conciliar el sueño.

Intención

No hay nada que hacer, nada que conseguir. Solo estar en las sensaciones y recibir los mensajes de tu cuerpo.

Actitud

Permite que te mueva una curiosidad sin expectativas para “escuchar” lo que siente tu cuerpo y para aceptarlo con amor sea “bueno” o sea “malo”.

Actuación

Procura permanecer en la atención a tus sensaciones. Cuando te des cuenta de que estás pensando y ya no sintiendo, simplemente aparca los pensamientos volviendo a enfocar tu atención en recibir las sensaciones que te llegan de todo tu cuerpo. Al principio, tu mente conectará automática y frecuentemente con pensamientos que irrumpirán llevándote al presente o al futuro y necesitarás hacer un esfuerzo consciente para volver a enfocarte en tus sensaciones. Si detectas una emoción asociada a alguna sensación, permítete aceptarla sin más.

Tu capacidad de atención irá creciendo a medida que practiques y podrás no solo sentir sino procurar observar lo que sientes, sin juicio, sin crítica, sin emoción.

Cuando hayas llegado a este punto, puedes ejercitar tu habilidad para observar conscientemente tus pensamientos. Podrás jugar a darte cuenta de ellos, a verlos pasar y sentirlos sin otra implicación que la de la observación.

Siente lo que sientes > Observa lo que sientes

Constata lo que piensas > Observa lo que piensas

Mi consejo es que, aunque no sepas meditar, no pierdas oportunidad de recibir los beneficios de los momentos meditativos en los que solo procures mantener la atención en las sensaciones de tu cuerpo. Te lo recomiendo especialmente para cualquier situación en la que necesites volver a tu centro, sea en lo personal o en lo profesional.

Y, para terminar, quiero recalcar que ciertamente medito con frecuencia en lo personal pero que lo hago siempre en lo profesional, tanto antes de hacer terapia como cuando ofrezco sanación. Es uno de los pilares de mi responsabilidad profesional y doy testimonio de sus innegables e incalculables bondades. Por ello, te animo a practicar la meditación y los momentos meditativos sea cual sea tu oficio.

 

Con afecto,

Sophie Hardy

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