La PNL te enseña a tomar el control de tu mente y, por tanto, el de tu vida.

La Programación Neurolingüística (PNL) combina la neurociencia con la lingüística para comprender cómo nuestra mente influye en lo que decimos y hacemos. Su origen se remonta a la década de 1970, cuando Richard Bandler y John Grinder, dos estudiantes de psicología de la Universidad de California investigaron y modelaron los patrones de comportamiento de terapeutas destacados en diversas disciplinas. Se dieron cuenta de que estos terapeutas no solo tenían habilidades técnicas excepcionales, sino que también utilizaban patrones lingüísticos y conductuales específicos para comunicarse de manera efectiva con sus pacientes y lograr resultados positivos.
Decidieron modelar estos patrones para comprender mejor cómo funcionaba la eficacia terapéutica y, al hacerlo, crearon el marco teórico de la PNL basado en las llamadas “presuposiciones de la PNL” que pueden considerarse como las «creencias» de la PNL.
Algunas presuposiciones poderosas de la PNL son:
- El mapa no es el territorio. Tod@s tenemos diferentes percepciones de la realidad y tod@s nos hacemos una representación del mundo que nos rodea (el mapa), que no coincide exactamente con la realidad (el territorio). Por ejemplo, imagina que te mueves por la ciudad con un mapa del metro y alguien que lleva un mapa de calles te pregunta su camino. Aplicada al trabajo personal, esta presuposición permite comprender que cada persona tiene su propia percepción que difiere de la de l@s demás y saber que se puede cambiar el mapa pero no se puede cambiar el territorio. Es bueno ampliar el mapa con variedad de caminos para que haya más posibilidades.
- Las personas reaccionan a sus experiencias, no a la realidad en sí. Como todos tenemos un mapa único de la realidad, los filtros que utilizamos para interpretar nuestras percepciones dependen de nuestra cultura, nuestros valores, nuestras creencias, nuestra educación y nuestra experiencia individual. Esto significa que navegamos por el mundo utilizando nuestros mapas únicos y que interpretamos la realidad utilizando nuestros filtros individuales. Nuestras respuestas a lo que sucede dentro y fuera de nosotros, y en nuestras relaciones con otras personas siempre están filtradas por nuestra subjetividad. Comprender esto nos evita muchas situaciones de conflicto y sufrimiento.
- El cuerpo es la mente. Mente y cuerpo no son elementos separados sino un sistema cuyos flujos de información interactúan en un diálogo constante y en varios niveles diferentes. Tratar únicamente los síntomas sin abordar las razones subyacentes por las que se han manifestado desequilibra el sistema mente-cuerpo. Ignorar las causas sutiles de los síntomas no deseados puede dar lugar a complicaciones. P.ej. Tomar regularmente pastillas para dormir sin abordar las causas mentales o emocionales (como el estrés) que causan el insomnio suele crear a otros problemas.
- Las personas no son sus comportamientos. Hay que saber diferenciar entre una persona y su comportamiento en un determinado rol o contexto. Separar a la persona de sus acciones evita definirle a través de ellas. P.ej. Si te consideras una persona que “piensa demasiado”, tenderás a seguir un patrón de comportamiento que alimente esa definición que te has fijado. ¿Qué pasa si empiezas a pensar en ti mism@ como alguien que “a menudo” o “a veces” piensa demasiado? Este pequeño cambio de perspectiva abre la posibilidad de cambiar un hábito mental que, con el tiempo, te permitirá escapar de esta concepción encasillada de tu personalidad.
- El sistema más flexible dentro de un sistema o la persona más flexible dentro de un grupo tendrá la mayor influencia. Cuando aumentamos la flexibilidad de nuestra conducta interna y externa, aumentamos nuestras posibilidades de elegir respuestas exitosas. Aquí, la flexibilidad significa manejar una gran variedad de puntos de vista, comportamientos, actitudes, enfoques, ideas, etc…
Podemos cultivar nuestra flexibilidad estando abiertos a muchas cosas y a diferentes tipos de personas, al mismo tiempo que ejercitamos la autorreflexión.
- Si no funciona, haz algo diferente. Nuestra capacidad para elegir entre diferentes opciones de comportamiento define nuestro éxito. Hacer uso de diferentes opciones requiere una elección proactiva consciente de cambio, lo que puede no ser siempre fácil. Esto es especialmente cierto si ya hemos invertido mucho tiempo y esfuerzo en la primera opción que elegimos. Sin embargo, nuestra capacidad para cambiar de dirección o de estrategia cuando nos quedamos estancados siempre funcionará finalmente a nuestro favor.

- El pasado no es el futuro. El Potencial de Cambio está en el “Aquí” y el “ Ahora”. No podemos cambiar el pasado ni prever el futuro, pero sí podemos influir en nuestro presente. Cuando tomamos consciencia de que generalmente utilizamos nuestras experiencias pasadas para predecir el futuro, podemos abrirnos a un nuevo potencial.
- El fracaso es aprendizaje. La PNL se centra en los «resultados» en lugar de en los «problemas» y más en el «cómo» que en el «qué». Se pregunta «¿Qué he aprendido?» en lugar de «¿Quién tiene la culpa?» y se proyecta hacia delante en lugar de estancarse en los callejones sin salida del fracaso. Insistir en los fracasos y echar culpas sólo lleva a perspectivas sombrías y acusaciones mutuas. Cuando replanteamos el fracaso como una lección, dejamos espacio para aprender de nuestros errores y encontrar nuevas soluciones.
- Toda conducta tiene una intención positiva. Este es uno de los supuestos más controvertidos de la PNL. La controversia desaparece si analizamos este supuesto en el contexto de las afirmaciones anteriores. Las personas actuamos de acuerdo con nuestros mapas y las interpretaciones que hacemos sobre lo que ocurre. Cada acción tiene una razón y tiene sentido según nuestro punto de vista. P.ej. Si nos ponemos en la piel de una persona con ansiedad social, podemos comprender que socializar le produce sentimientos negativos y sensaciones incómodas. Evitar las situaciones sociales no significa que esa persona sea distante o antisocial sino que intenta protegerse. En el auto entrenamiento, procurar comprender la intención detrás de nuestra conducta nos permite comprender la conducta y modificarla. Este supuesto hace que la PNL sea muy útil en el desarrollo personal porque comienza con la comprensión y la aceptación de un@ mism@.
- Diferencia = belleza. Cuando nos quedamos anclados en entornos similares y afines sea por cultura, religión, educación o clase social, no nos damos cuenta de que estamos restringiendo nuestro mundo. Las personas más sabias sienten una atracción natural por lo diferente, tienen curiosidad por conocer y experimentar abriéndose a otros universos desconocidos ya que ello les permite aprender y evolucionar. Si te sientes diferente y sufres como el “patito feo” del cuento, recuerda que, por mucho que opinen los patos, tú eres un cisne.
- Confía en tu inconsciente. Tenemos todos los recursos que necesitamos o podemos crearlos. Los recursos son las respuestas internas y los comportamientos externos necesarios para obtener los resultados deseados. No existe nadie sin recursos, sino estados mentales sin recursos. Todo lo que necesitamos para efectuar un cambio positivo ya está en nosotros aunque generalmente, no somos conscientes de ello. La clave para lograr esto es saber cómo cambiar nuestro estado, ya que solo se accede a recursos específicos estando en el estado apropiado. Por ejemplo, para estar en un estado de confianza, podemos cambiar la postura, la respiración y el diálogo interno para que coincida con la confianza. Así mismo, el estado de trance hipnótico es un estado que se conoce a menudo como la “llave maestra” de los recursos internos. La hipnoterapia permite conectar con los recursos del inconsciente y la sabiduría personal para afrontar con eficacia cualquier situación.

METAMODELOS
El metamodelo se basa en la idea de que el lenguaje traduce estados mentales en palabras y que, en esta traducción, ocurre un proceso inconsciente de eliminación (no todo lo que se piensa se dice), distorsión (hacer suposiciones e inexactitudes estructurales) y generalización (cambios hacia afirmaciones absolutas). Del mismo modo, en la audición, no todo lo que se dice se reconoce como escuchado.
El Metamodelo presenta una forma en la que creamos mapas, distorsionando la realidad a través de varios procesos de filtrado, como la eliminación de información y la generalización a partir de datos particulares (que pueden ser erróneos).
Nuestros mapas pueden llenarse de creencias injustificadas y mandatos antiguos que en realidad no provienen de nadie relevante para nuestra vida en el aquí y ahora. El metamodelo constituye la base de la programación neurolingüística.
Estos patrones del lenguaje se basaron en el trabajo de la terapeuta familiar Virginia Satir, el terapeuta Gestalt Fritz Perls y los patrones lingüísticos de la sintaxis transformacional. El conjunto inverso del metamodelo es el modelo Milton; una colección de patrones de lenguaje ingeniosamente vagos extraídos del trabajo de Milton Erickson.
El concepto de metamodelo como la generalización, la eliminación y la distorsión es clave para la PNL y muy útil en el coaching y la psicoterapia pero se puede utilizar eficazmente en el trabajo personal.
Así, no interactuamos directamente con el mundo sino que usamos nuestros órganos sensoriales para ingerir información y luego aplicar tres procesos de modelado que son la “generalización”, la “distorsión” y la “eliminación” para crear nuestro mapa o representación interna.
Generalización
La generalización es algo que hacemos frecuentemente. Por ejemplo solemos decir cosas como: “Tú nunca me escuchas”, o “Siempre me criticas”.
Identificar nuestros metamodelos nos ayuda a reencuadrar nuestra realidad subjetiva y reconocer que las afirmaciones “Siempre” o “Nunca” y “Todo” o “Nada” son solo apreciaciones personales que suelen reforzar nuestro nivel de insatisfacción. Entonces, cuando nos oímos decir cosas como “Nunca me haces caso”, es bueno preguntarnos “¿De verdad, Nunca?” o si lanzamos un “Siempre me criticas”, podemos preguntarnos “¿Siempre?”. Esto nos lleva a introducir cambios y a decir “A menudo no me haces caso” o “A veces me criticas” y modificar para mejor nuestra percepción de la realidad.
Estas generalizaciones suelen estar seguidas por eliminaciones en las que dejamos de lado aquellos aspectos que no nos convienen, y por mentiras piadosas y tergiversaciones o distorsiones.
Distorsiones

1. Lectura de la mente: Consiste en afirmar conocer el estado interno de alguien. Ej.: “No le gusto”. Entonces, nos preguntamos “¿Cómo lo se?” para recuperar la fuente de la información y revelar las creencias que nos mueven.
2. Performativo perdido: Son juicios de valor en los que se omite a la persona que juzga. Ej.: “Es malo ser inconsistente”. Hay que preguntarse: “¿Quién dice que es malo?” “¿Según quién?” o “¿Cómo lo se?”. Hay que recopilar evidencia para recuperar la fuente de la creencia.
3. Efecto: Cuando la causa se coloca erróneamente fuera del yo. Ej.: “Me pones triste”. Es necesario averiguar “¿Cómo lo que estás haciendo hace que elija sentirme triste?” Esto nos permite recuperar nuestra capacidad de elección.
4. Equivalencia compleja: Donde dos experiencias se interpretan como sinónimas. Ej.: “Ella siempre me grita, no le gusto”. Hay que preguntarse: “¿Realmente sus gritos son porque no le gusto?” y “¿Alguna vez le he gritado a alguien que sí me gustaba?”. Con esto podemos interpretar nuestras experiencias de forma más objetiva y dejar de juzgar arbitrariamente las situaciones que vivimos y las personas con las que nos relacionamos.
5 técnicas básicas de PNL
Entrenamiento con imágenes. Es una de las técnicas clásicas de programación neurolingüística basada en la visualización. Es un ejercicio excelente para principiantes porque es sencillo y lineal. La clave es imaginar una escena de ti mism@ realizando una acción con éxito como aprobar un examen.
Para ello, imagina que ya has conseguido lo que querías con todo lujo de detalles:
- Qué ves: Donde te encuentras. Qué hay a tu alrededor. Quién está contigo …
- Qué sientes: Qué hace tu cuerpo, como se siente, qué expresa …
- Qué oyes: Voces, música, sonidos …
- Qué emoción sientes: Seguridad, decisión, comodidad, alegría …
Incluye todos los detalles que puedas para fijar en tu mente una certeza absoluta sobre ti y tus habilidades.
Substitución PNL. Cuando estés list@ para técnicas de PNL más avanzadas, usa la substitución PNL. Entrenarás tu cerebro para amplificar los aspectos positivos y debilitar los negativos.

1º Crea en tu mente una imagen detallada de algo que no deseas. Hazla grande y brillante.
2º Convierte esta imagen en pequeña y aburrida.
3º Invierte las imágenes: Coloca la imagen de lo que deseas en primer plano, haciéndola cada vez más grande y brillante. Agrega música y movimientos triunfantes. Lleva la imagen que no quieres al fondo, convirtiéndola en gris e incolora.
Repite esta inversión de tres a cinco veces.
El modelado PNL. Es una de las técnicas de entrenamiento de PNL que más ha arraigado entre empresarios de éxito o atletas de élite. Consiste en actuar como hacen las personas de éxito y copiarles para obtener resultados similares. Así es como aprenden los niños de los adultos y nunca es tarde para aplicar esta técnica. Una buena manera de conseguirlo es rodearte de personas que hayan logrado el éxito y concentrarte en modelar sus comportamientos. También puede ser encontrar un mentor, unirte a un grupo de expertos o modelar a un jefe o un ejecutivo que admiras. Cuantos más modelos a seguir tengas, más podrás aprovechar esta técnica de PNL.
Reflejar. Solo el 7% de un mensaje se comunica a través de palabras. Tu tono de voz contribuye con el 38%, pero tu lenguaje corporal comunica el 55% de tu mensaje. Reflejar es una técnica de PNL que aprovecha el lenguaje corporal para hacer conexiones instantáneas y construir una buena relación con cualquier persona. Cuando hables con alguien, refleja su lenguaje corporal. Si son personas energéticas, iguala ese nivel de energía. Si su lenguaje corporal es relajado, refléjalo adoptando una actitud relajada. Incluso puedes cambiar las palabras que elijas usar para que coincidan con su vocabulario. La otra persona automáticamente te encontrará más fiable, porque sentirá que te pareces a ella.

Afirmaciones. Las afirmaciones combinan la declaración de intención, la declaración de creencia y la declaración de compromiso. Cuando se configuran correctamente, son muy motivadoras y actúan para reenfocarte cuando te desvías del rumbo.
Hay 4 reglas simples para crear afirmaciones realmente útiles:
- Establece una dirección en lugar de fijar una meta concreta.
- Conviértelas en una dirección de aprendizaje en lugar de una dirección de actuación.
- Desarrolla y ajústalas para que sean realmente motivadoras y emocionantes.
- No crees una creencia falsa, amplifica algo en lo que ya crees.
A modo de ejemplo:
“Soy capaz y merezco el éxito. Tengo confianza”.
“Cada día me vuelvo mejor y mejor en todos los sentidos”.
“Agradezco toda la abundancia y las oportunidades que se me presentan”.
“Libero todos los miedos y acepto el cambio”.
“Tengo el control de mis pensamientos, emociones y acciones”.
“Tengo todo lo que necesito para estar bien en este momento. Tengo mucho que agradecer”
“Los asuntos que escapan a mi control se resuelven solos. Dejo de preocuparme y fluyo”.
Con afecto,
Sophie Hardy
