El sonido tiene un poder que podemos usar para sanar porque es la naturaleza primordial del universo.
En el hinduismo, el budismo y el jainismo, el sonido OM u OHM es el sonido que representa la creación del Universo como una emanación del primer “Aliento” de Dios o Brahman. Om es la sílaba más sagrada que representa la realidad última que unifica todo en el universo.
El catolicismo también acepta el sonido como la primera expresión de lo divino y la afirmación bíblica de S. Juan 1:1-14 refiere: “En el principio era el verbo, y el verbo estaba con Dios y el verbo era Dios. Por medio de él todas las cosas fueron creadas.”.
El judaísmo incluye en sus ceremonias el Shofar, un instrumento de viento con el que manifiesta, mediante sonidos largos, entrecortados y muy entrecortados, el continuo regreso de dios y sus enseñanzas.

Así mismo, desde la antigüedad, el sonido ha sido utilizado como herramienta terapéutica. Los médicos griegos aliviaban trastornos mentales, mejoraban la digestión y curaban el insomnio mediante las vibraciones de flautas, liras y cítaras.
Se han encontrado papiros que mencionaban la práctica habitual de “conjuros musicales” por los antiguos egipcios quiénes, gracias al uso de un tipo específico de instrumento, producían “ultrasonidos” para tratar diversas patologías.
Alrededor del año 500 a. C., Pitágoras también utilizaba sistemáticamente el sonido o, como él la llamaba, “la medicina musical”, como herramienta terapéutica para tratar problemas psicológicos, como la depresión, la conducta agresiva o la ira.
Así, el uso de los sonidos y de la música ha estado y sigue presente en todas las culturas. Todo esto nos indica la consciencia global de una naturaleza primera del universo en el que todo es energía, frecuencia y vibración.
Hoy, la ciencia ha comprobado que, antes de los átomos o la luz, el universo vibraba. Antes de todo, estuvo el sonido primordial, ondas sonoras fruto del choque entre fuerzas fundamentales. La comunidad científica confirma lo que entendían los antiguos y ha podido constatar el impacto de diferentes frecuencias sonoras sobre el ADN humano, entre otros.
Todo es energía. Todo lo que existe es parte de una red interconectada de frecuencias vibratorias electromagnéticas. La vibración y el sonido son la matriz que da forma a todo el universo. Todo en la naturaleza está formado por energía que vibra y se comunica y cada célula de nuestro cuerpo vibra a frecuencias definidas, generando su particular “firma sonora”.

Desde nuestro ADN hasta los centros cerebrales, pasando por los receptores y las células, ocurre un intercambio continuo de información a través de un flujo vibracional. El sonido afecta a la materia y contribuye a su organización o a su caos.
La terapia sonora representa un enfoque innovador que integra aspectos multidisciplinarios como la medicina, la psicología y la física. Esta metodología terapéutica alternativa se basa en la noción de resonancia.
En efecto, diversos e interesantes experimentos han demostrado la capacidad del sonido para transformar la materia. Por ejemplo, los de Ernst chladni (1756-1827), un físico alemán, famoso por su trabajo pionero en acústica y vibraciones que le valió el título de “el padre de la acústica”.
Sus experimentos con placas vibratorias llevaron al descubrimiento de lo que ahora conocemos como patrones de Chladni: intrincadas formas geométricas formadas por ondas sonoras. Estos patrones revolucionaron nuestra comprensión del sonido y sentaron las bases de la ciencia acústica moderna.

Esta imagen muestra patrones formados por cristales de sal colocados en una placa metálica y sometidos a distintas frecuencias de resonancia.
Los experimentos pioneros de la relación sonido/células, desarrollados en 1981 por el músico Fabien Maman y la bióloga Helene Grimal, han demostrado los efectos del sonido acústico en las células humanas. Descubrieron que, mediante una serie de sonidos acústicos, podían hacer estallar las células cancerosas, así como energizar y potenciar las sanas. También han documentado fotográficamente los impactos del sonido en las células sanguíneas humanas mostrando que responden a las frecuencias sonoras cambiando su color y forma.

Otros relevantes experimentos sobre el impacto de la vibración sobre la materia fueron llevados a cabo por el investigador Dr. Masaru Emoto que expuso vasos de agua a diferentes palabras y músicas portadoras de carga emociona como cuento en mi artículo “Las cualidades secretas del agua”
El poder del sonido puede afectar negativamente la salud más allá de los conocidos efectos del ruido sobre el sistema nervioso. Hoy en día, los avances tecnológicos han desarrollado armas sónicas y ultrasónicas de varios tipos que utilizan el sonido para herir o incapacitar a un oponente. Desde dispositivos acústicos de largo alcance para dispersar multitudes que protestan, hasta drones militares capaces de inducir miedo en aquellos que se encuentran debajo de ellos, estamos entrando en una era en la que el sonido se está usando como herramienta bélica y coercitiva.
Pero, a la par que su poder destructor, en la década de los 70, la humanidad a vuelto a tomar conciencia de sus beneficios y hoy en día existe una corriente terapéutica que utiliza esta sabiduría.
Sonidos que sanan
Las terapias de frecuencia, también conocida como medicina de frecuencia o terapia de biorresonancia, son un área emergente que implica el uso de la frecuencia para restaurar el funcionamiento energético sutil óptimo y apoyar la salud humana. De la misma manera, se utiliza hoy el sonido y la música para restaurar la salud tanto física como mental.
Los estudios demuestran que la música clásica ayuda a calmar a los bebés y algunos padres creen que incluso los vuelve más inteligentes. Esta última idea se conoce como el Efecto Mozart, popularizada por un estudio de 1993 en el que los investigadores analizaron a estudiantes que escuchaban música clásica antes de sus exámenes y encontraron que obtenían mejores resultados.
Existen varias técnicas que usan las frecuencias del sonido para ayudar a sentirnos mejor y sanar:
Tararear
Tararear es algo que hacemos cuando nos sentimos felices. Es un sonido simple que refleja nuestra emoción.
Las investigaciones dicen que el tarareo puede reducir el estrés, mejorar el sueño, promover la calma e incluso producir los poderosos químicos de la felicidad en el cerebro, como la oxitocina.
Tararear juega un papel importante en la meditación y se usa a menudo en el yoga ya que ayuda a calmar la mente. Finalmente, el tarareo también contribuye a mejorar el flujo de aire entre los senos paranasales y la cavidad nasal lo que ayuda a proteger la salud.
Cantar el Om
Es un mantra o vibración cantado al inicio y al final de las oraciones, los cánticos y la meditación
Las vibraciones del OM se transmiten a través del nervio vago y desactivan significativamente las áreas del cerebro como la amígdala (involucrada en el procesamiento de emociones y recuerdos asociados con el miedo), el para hipocampo (esencial para la formación de la memoria) y el hipocampo (procesamiento visual de alto nivel).
Limpia y abre los senos paranasales, reduce el estrés y relaja el cuerpo, tiene beneficios cardiovasculares, llevando la presión arterial a nivel normal y estabilizando el ritmo cardíaco. Mejora la circulación, produce endorfinas y ayuda al metabolismo. También ayuda a que la mente se concentre, lo que alivia los niveles de estrés.
Cuencos tibetanos
Los cuencos tibetanos, además de usarse como instrumento musical, se usan ampliamente para prácticas religiosas como la meditación y el canto budista.
Sus usos para la curación con sonido permiten restaurar la frecuencia vibratoria normal del cuerpo al sincronizar nuestras ondas cerebrales con la resonancia perfecta de los cuencos.
Los tonos de los cuencos crean el estado idóneo para la meditación profunda, el pensamiento creativo y los mensajes intuitivos y también ayudan a curar la mayoría de las enfermedades y varias dolencias, incluidos los trastornos de estrés y la depresión ya que las personas felices tienen frecuencias más altas y, por ello, son menos propensas a las enfermedades.
Baño de gong
Un baño de gong es una ancestral técnica asiática de curación con sonido. Se llama “baño” porque los participantes se van a bañar en ondas sonoras que actuarán como masajes y esto produce una asombrosa sensación de bienestar a través de la vibración de toda el agua del cuerpo.
Tanto la sabiduría antigua como la ciencia moderna creen que estas vibraciones armonizan todo el ser, y que este estado armónico es el que permite la curación.
Diapasón
Los diapasones se han utilizado durante siglos para determinar si un instrumento musical está afinado. Pero también puede ayudar a curar el cuerpo.
Una vez que se golpea el diapasón, este comienza a vibrar. Cuando lo hace, el espacio aéreo circundante también vibra con la misma frecuencia y permite alterar la bioquímica del cuerpo. Según la tonalidad del diapasón, se puede restaurar el equilibrio en los centros energéticos del cuerpo para mantener la armonía en los músculos, el sistema nervioso y los órganos o propiciar la relajación y aumentar la energía física.

Música binaural
La grabación binaural utiliza dos micrófonos para conseguir crear una sensación de sonido estéreo tridimensional para el oyente. Los latidos binaurales son una percepción del sonido creada por el cerebro. Si se escuchan dos tonos, cada uno en una frecuencia diferente y cada uno en un oído diferente, el cerebro crea un tono adicional que percibe como un sonido único.
Por ejemplo: Si un sonido en tu oído izquierdo tiene una frecuencia de 132 Hertz (Hz), y otro sonido en tu oído derecho tiene una frecuencia de 121 Hz, entonces se produce una “ilusión auditiva”. Este efecto hace que el cerebro se sincronice gradualmente con la diferencia entre ambas frecuencias. Además de los dos tonos recibidos por cada oído, escucha un tono a 11 Hz. Los tonos deben ser escuchados en estéreo y con auriculares.
Al escuchar pulsos binaurales, la actividad cerebral se ajusta a la frecuencia establecida por el pulso. Esto se llama efecto de seguimiento de frecuencia.

La sanación con sonidos no es tan popular como otras formas de sanación natural y la medicina oficial la considera semi-experimental pero se postula como la medicina del futuro. Sin embargo, en mis tratamientos la utilizo para ayudar a:
- Reducir el estrés y la ansiedad
- Mejorar el estado de ánimo
- Mejorar la confianza
- Aumentar la capacidad de atención, concentración y motivación
- Mejorar la memoria a largo plazo
- Meditar con más profundidad
- Aumentar el rendimiento psicomotor
- Promover la salud óptima
- Modelar la plasticidad cerebral
Estas músicas binaurales están disponibles de forma gratuita en YouTube.
Con afecto,
Sophie
